Pequeños hábitos que protegen los acabados
Antes de aplicar cualquier producto, identifica el material y el acabado del mueble. La madera, el metal, el vidrio, la piedra y los laminados necesitan cuidados diferentes.
Protege los puntos de apoyo
Usa fieltros, topes o protectores compatibles bajo patas y objetos decorativos. Mantenlos limpios: el polvo duro atrapado debajo también puede rayar.
Levanta, no arrastres
Para mover un mueble, vacíalo si es necesario, cierra sus partes móviles y levántalo con ayuda suficiente para su tamaño y peso.
Aísla calor y humedad
Utiliza posavasos, salvamanteles o bases adecuadas. Limpia los derrames pronto con un paño suave sin dejar agua sobre la superficie.
Limpia sin abrasivos
Evita estropajos, cepillos rígidos, disolventes y productos no indicados para el acabado. Retira primero el polvo para no arrastrar partículas.
Haz pruebas discretas
Antes de usar ceras, aceites, pulimentos o selladores, confirma su compatibilidad y prueba una pequeña cantidad en una zona poco visible.
Cuida el uso diario
No cortes alimentos ni realices trabajos con herramientas directamente sobre el mueble. Revisa las bases de lámparas, dispositivos y adornos antes de moverlos.
Si ya existe una marca
No apliques una reparación genérica sin conocer el material. Un método inadecuado puede alterar el color, el brillo o la textura. Consulta primero las instrucciones del producto o a un profesional especializado.
Puedes solicitar la información disponible de un artículo en trackservice@ultervo.com.