Revisa el pedido con calma al recibirlo
Estas comprobaciones facilitan la gestión de una incidencia, pero no reducen ni sustituyen tus derechos legales si el daño no era visible en el momento de la entrega.
Comprueba el destinatario y los bultos
Revisa la dirección, la referencia del envío y el número de paquetes. Algunos muebles pueden llegar en varias entregas.
Observa el embalaje
Busca golpes, perforaciones, humedad, deformaciones, aperturas o cintas sustituidas. Si hay daños visibles, anótalos de forma concreta en el comprobante del transportista cuando sea posible.
Conserva pruebas
Fotografía el paquete completo, las etiquetas de transporte, la zona dañada y el contenido antes de desechar el embalaje.
Abre el paquete con cuidado
Comprueba el producto, las piezas, los accesorios y las instrucciones. Evita herramientas que puedan dañar el contenido.
Detén el montaje si hay un problema
Si falta una pieza, el artículo no coincide o presenta daños, no continúes con la parte afectada si ello puede agravar la incidencia.
Una firma de entrega no elimina tus derechos. Puedes comunicar una falta de conformidad descubierta después de abrir el paquete.